Josefina Aguiular


osefina Aguilar nació en la Capital Federal pero su infancia y adolescencia transcurrieron en un campo de la provincia de Buenos Aires; razón por la que siente a la naturaleza como parte de su personalidad. Sin sus árboles, flores y meros yuyos le es imposible concebir la vida. Perros, gatos, sapos, insectos y, sobre todo pájaros, forman parte de su cotidianeidad más indispensable dentro de los límites de su actual casa del conurbano bonaerense, en Martínez.
Sus deportes favoritos son la equitación y la natación; la creación literaria, su forma de sentir la justificación de su existencia; la constancia en mantener vivos los afectos, una de sus más preciadas tareas.
Alguna vez realizó retratos a carbonilla y trató de interpretar con óleos los paisajes que la conmovieron.
Está casada desde hace muchos años con un ingeniero agrónomo y tiene una hija arquitecta, Félix y Rafael, sus nietos, un montón de ahijados y pocos pero invalorables amigos.